LA COPA DEL REY NO ES UNA FINAL POLITICA

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Diario Español de la República Constitucional

 

La final de Copa del Rey entre el FC Barcelona y el At. Bilbao nunca ha sido un acontecimiento político, sino deportivo. Debe apreciarse la calidad del juego, la estética de las jugadas, el talento por encima de la fuerza física, la originalidad o lo imprevisible. Tanta histeria movilizando a tanta opinión partidista para caldear el ambiente ideológico es una pasión fuera de naturaleza.

 

Radio Libertad Constituyente analizó esta cuestión en el informativo y concluyó que silbar o patear en un estadio, como antes se hacía en el teatro, no es ningún signo de violencia sino de protesta. Trevijano se preguntó: ¿Por qué el Rey no va a poder saber así que no es querido en una gran parte de Cataluña y el País Vasco? ¿Preferimos el ocultismo y la clandestinidad de la época de Franco? En un campo de fútbol se puede pitar al árbitro o al rey.

 

Los aficionados deportivos de Cataluña y País Vasco, cuya inmensa mayoría no pertenecen a partido alguno, protestan contra la Corona porque no están de acuerdo con el “café para todos” del Estado de las Autonomías. Trevijano se preguntó: ¿Por qué Juan Carlos no hizo como el rey Leopoldo de Bélgica, que como católico dimitió durante unos días para no tener que sancionar con su firma el decreto del Gobierno que convocaba un referendum sobre el aborto? ¿No podía haber dimitido el rey antes de sancionar el decreto que fracturaba España en 17 autonomías, las cuales nos han llevado a la ruina económica?

 

“Ni se le pasó por la cabeza tal decisión porque el Rey está encantado con todo lo que le echen, sobre todo si es dinero, con tal de ser monarca. No tiene principio ninguno, lo único que le interesa es su influencia personal, su poder económico, sus cacerías, sus diversiones y sus amigas”.

 

“Toda conglomeración humana es el lugar idóneo para extender consignas políticas” añadió Trevijano. Y en relación a los lemas que acaparan la atención de los aficionados deportivos vascos y catalanes, afirmó: “Que España mañana será republicana es seguro, y tardará más o menos dependiendo de la sensibilidad del pueblo español, pero el eslogan es muy bueno. España no tiene tradición monárquica y en la sociedad española no hay monárquicos ni republicanos, sino más bien oportunistas indiferentes”.

 

“Hay una diferencia entre republicanos y repúblicos, como somos nosotros en el Movimiento de Ciudadanos hacia la República Constitucional (MCRC). Republicano es el partidario de la República y repúblico es el que participa de forma activa en favor de la República para definirla como estadista y conquistarla como ciudadano. Si mañana España es republicana será gracias a la acción de los activos repúblicos y no de los pasivos republicanos. IU se declara republicana pero lleva 30 años apoyando a la Monarquía”.

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Lorenzo Jiménez Guerrero

Por desgracia si es política en gran medida.
Los dos equipos representan el sentimiento separatista de sus respectivas regiones. Y los silbidos al himno no lo son al mismo, sino a España.

Lo dramático es que España esté representada por esta infecta monarquía pero eso no quita para denunciar el racismo hispanófobo que se alberga en muchos vascos y catalanes, producto de décadas de desistimiento de la soberanía nacional y de alimentación de una auténtica intra-xenofobia hacia el resto de españoles (maketos o charnegos).

No puedo aceptar simpatizar con la pitada simplemete porque se dirija contra el Príncipe y el himno monárquico, porque no ese el sentido ni el significado.
Y un servidor es republicano hasta la médula, pero también ama a su patria y la soberanía nacional que ello conlleva.

Los separatismos son una forma de racismo nacido al calor de las burguesías catalana y vasca, con un fondo tan retrógrado que debería ser denunciado por la izquierda española. Pero tenemos una izquierda traidora y miserable que se ha vendido al racismo separatista.