Tecnología y Democracia

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Al contrario que lo que sostienen los defensores de la política-ficción, los avances tecnológicos no superan los óbices que imposibilitan una idea tan infantil como es la democracia asamblearia, incompatible con la naturaleza humana. La imposibilidad de ese plebiscito permanente no se soluciona con una terminal informática ni puede sustituir en modo alguno la labor de intermediación del representante legislativo. Siendo así, lo que sin embargo es absolutamente cierto es que precisamente el desarrollo tecnológico y muy particularmente la Red de Redes dificultan aún más el funcionamiento de la maquinaria del Estado de Partidos. La libre generación y transmisión de la información permite hoy en día a cualquier ciudadano llegar al conocimiento de la verdad de forma inmediata fuera de los conductos informativos oficialistas del “como si”.

A pesar de la escasa calidad de los contenidos de internet, que un su mayoría son de ínfima calidad intelectual, este medio ofrece la posibilidad de crear, descubrir y transmitir nueva información práctica, dispersa y útil. Organizativamente, los nuevos instrumentos informáticos disponibles para aquellos que pretendan coordinar su acción al margen de las estructuras partidistas son de una utilidad incuestionable. Junto a la morralla informativa, también la producción de información veraz transmitida con la ayuda de los nuevos medios informáticos será progresivamente de un alcance y detalle cada vez mayores, al punto de ser inimaginables con el conocimiento tecnológico de nuestro tiempo.

Por tanto, el desarrollo de Internet y en general de los medios de comunicación telemáticos, no sólo no favorece, sino que hace aún mucho más difícil el sostenimiento de la falacia de que esto sea una Democracia, acercando al común  a la verdad política al disponer ahora de acceso a un volumen mucho mayor de información útil, con un grado de complejidad y detalle cada vez más amplio. Pero solo es un instrumento, una herramienta que no sirve para nada sin la formación previa de un criterio sincero basado en los principios de la libertad, la lealtad y la verdad.

Esa información, precisamente, siempre será de mayor calidad y utilidad que aquella con la que pueda contar la maquinaria partidista porque ésta carece de lo que es propio al intercambio libre de información entre personas, la espontaneidad.

 

Pedro M. González

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Tomás García Bayarte

¡¡ AMÉN !!, mi buen repúblico Pedro M. González, con lo de la “espontaneidad”; pero, ¿cual es el grado de lógica, auténtica y sincera verdad, de la espontaneidad manifestada?.

Salu2 y R.C.
Bcn.,02/07/2012(11:14).

Carlos Prada

Estimado Pedro, sin negar el valor de internet, creo que lo mismo debieron pensar cuando se inventó la imprenta.

Eso sí, como bien dices, puede ser un instrumento, pero nada más. Los instrumentos pueden ser utilizados bien, regular o mal, igual que los libros.

Igual que todos tenemos acceso a esa información también la tienen los gobiernos a una información manipulada.

Un saludo

Luis "er Maki"

Estupendo artículo que nos receta nuestro ilustre repúblico D. Pedro M.

Al multiplicarse las fuentes de opinión y difusión ocurre un poco como en “ciencia natural” se hace imprescindible una más depurada selección, por eso es importante mantener y potenciar los medios de nuestro MCRC de los más serios en mensaje y contenido.

La obra “cumbre” TEORÍA PURA DE LA REPÚBLICA nos ofrece una respuesta que ofrece propuestas de libertad y democracia sin recurrir a soluciones del pasado ya superadas (demostradas ineficaces).

Salú2 y RC.

Por LA LIBERTAD CONSTITUYENTE hacia LA PRIMERA REPÚBLICA CONSTITUCIONAL.

Carlos Prada

Respecto a la manipulación en internet es curioso el método que emplean muchos gobiernos para encubrir su incompetencia. Empiezan corriendo bulos, a cada cual más inverosímil, con el fin de que sea imposible discernir la verdad entre una maraña de mentiras.

Al final pensamos, “es posible que alguna versión sea verdad y, lo más lógico, no nos podemos creer nada, quién sabe lo que ha pasado realmente”. Conocer la verdad al final se convierte en un imposible inalcanzable y de esta manera dejamos de preguntarnos sobre ella.

Es un arma poderosa para el ciudadano pero lo es aún más para un Estado que quiere controlar al ciudadano.

Si no existe una sociedad civil organizada, el Estado, que sí lo está, puede y así lo hace, controlar la información en internet de manera mucho más eficaz que los individuos, porque lucha por un objetivo, su supervivencia. Lo mismo ha hecho con los medios de comunicaión ¿Por qué está luchando el pueblo español?

Es por ello que creo que debemos ser cautos a la hora de sobrevalorar internet y las redes sociales como salvaguarda de la verdad como ha dicho Pedro en su artículo.

Un saludo

Bernardo Rodriguez Picaro

El ruido, ése es el primer problema en internet. El segundo, la pésima educación que el sistema se encarga de impartir menoscabando el espíritu crítico que debe regir cualquier mente libre.

Por un lado la información no es más que el relato de una experiencia e inevitablemente estará mediatizada por el emisor.Pero el sistema crea la ilusión de lo objetivo, de las fuentes información asépticas y descontaminadas, lo que junto a la natural seducción que el poder ejerce sobre la masa conforma el caldo de cultivo perfecto para la manipulación.

Por otro se han impuesto grandes mentiras como que el lenguaje de la imagen pueda sustituir a las palabras, o sea, al pensamiento que conforman. En este escenario orweliano todo es propicio para la hipnosis medíatica del cíclope y su parrilla de programación.

Santiago

Completamente de acuerdo con el artículo, pero no desvela ninguna novedad, eso ya lo sabemos, al menos, los que algo sabemos. Pero sí diría que no por mirar más hacia el pasado arreglaremos antes el futuro.

Las tecnologías no tienen valor humano, pues quien las construye no sabe que carece de funcionalidad, no implica necesidad de subsistencia por lo tanto es falsa, solo atiende a intereses creados. No olvidemos que la tecnología nace en las grandes guerras mundiales y después se convierte en producto de consumo, quiero decir, que si usted posee un ordenador en su casa, es a costa de millones de muertos, sufrimiento y experimentación. Todo cuanto tenemos es siempre a costa de otros, no nos hemos ganado nada.

La novela “1984” de Orwell es la esencia sustantiva del fracaso como seres humanos. Pero hablemos del pasado, cuando no había internet, ¿a caso alguien nos dijo la verdad en la escuela cuando hablaban de la conquista de colón? Me enseñaron a creer que fue un valiente conquistador que descubrió una tierra llena de recursos. Salta a la vista que la manipulación siempre ha existido, con este y miles de hechos históricos más, y sin necesidad de internet.

Sin embargo, la novela “La Costa de los Mosquitos” si ofrece una visión real de la tecnología, usada exclusivamente para procurar sustento o refugio.

Nadie nos dice que el uso de la tecnología nos permite poder vivir sin pagar la luz o el agua, ya que son elementos naturales y únicamente necesitamos canalizarlos. Pero una empresa se encarga de coger el agua, de envolverla y venderla. Por mucho que nosotros queramos, estamos al servicio de aquellos que hacen el mal, que controlan su vida social, sus intereses, su numero bancario, cuando entra o sale de un parking, cuando entra en el metro, cuando compra, cuando llama… Como decía Gandhi, “Si una ley es injusta, lo correcto es desobedecer” pero esto solo es optimismo, nada que ver con los hechos.