Suicidio del Partido Comunista

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Antonio García-Trevijano
Antonio García-Trevijano

El acuerdo entre las formaciones de la izquierda convencional se debe a la utilidad común de propagar una iniciativa en el áspero camino de su unidad parlamentaria. Esta ilusa propaganda dejará manchas imborrables. El pacto de apoyar a un gobierno del PSOE, sin que éste haya depurado los hombres, ideas y costumbres que corrompieron a sus gobiernos anteriores, implica una quiebra fraudulenta de la tradición de honestidad del PCE. Los ecos de este brote repentino de un espíritu unitario aumenta la audiencia del grupo menos propagado, pero al terrible precio de sacrificar ante la opinión la probidad de su imagen. Porque el socio pequeño toma siempre el peor aspecto del grande. IU, grupo políticamente oportunista y moralmente honrado, vive en la tensa contradicción que supone apoyar al Régimen y oponerse, sin embargo, al modo lógico de ser administrado. Su pasión de estar en el mundo de los poderes (oportunismo), opuesta a la de estar en el mundo de los ciudadanos (realismo idealista), no le ha permitido ver la Constitución del Régimen, por su carácter oligárquico, induce a formar administraciones que otorguen privilegios y corrompan las costumbres.

La atención conseguida en los medios por el nuevo jefe de IU, Sr. Frutos, tendrá el mismo efecto que el de una llamarada de alcohol en una habitación gélida. La tradicional indiferencia del PCE ante la forma de Estado y de Gobierno (accidentalismo institucional), le hizo integrarse en la Monarquía de partidos, haciendo hincapié en su oposición socialdemócrata al neoliberalismo del PSOE. Con un mismo espíritu de izquierda convencional, esta oposición no era táctica ni coyuntural. Además de ser signo de identidad ante sí misma, tal oposición hacía las veces de una negación radical de la Monarquía Financiera promovida por los gobiernos corruptos del PSOE: El compromiso de apoyar un gobierno de los hombres de Felipe hace dar al PCE un paso irreversible en la aceptación del modo oligárquico de gobernar. Y este paso, al suprimir la tensión interna de la contradicción intelectual que le permitía vivir con honestidad, le aboca fatalmente al proceso de su autoliquidación. Frutos ha iniciado el segundo acto de la obra de demolición del PCE y lo hace con la misma sencillez y falta de escrúpulos con las que Carrillo ejecutó el primero.

Este análisis será rechazado, sin comprenderlo, por los que ven en el pacto PSOE-IU, sea por cinismo o por ilusión, el inicio del deseado proceso de unidad política de la izquierda. Si digo la verdad, este acuerdo de imagen unitaria, sin conato de unión ni síntomas de izquierda, supone un insulto al pensamiento de la realidad y una befa del sentimiento igualitario de la izquierda. Como lo que une no son precisamente los pensamientos, sino las acciones o, mejor expresado, las pasiones, es absurdo pretender que se pueda encontrar la unidad de algo tan intangible, pero tan inconfundible como el espíritu de las izquierdas, donde no existe una idea de la acción común, y cuando esa acción no la pide una misma pasión colectiva de la indigencia social o política. No digo que el acuerdo de PSOE con IU carezca de futuro. Lo tiene. Pero no será de unidad ni de izquierdas, sino de absorción por la tendencia conservadora del más poderoso. Y por la misma causa que evitó su unión democrática en el pacto de la transición.

Las consignas reconciliadoras entre antiguos adversarios «

LA RAZÓN 21 DE FEBRERO DEL 2000


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Gonzalo

Fué el pánico a la libertad,y no la libertad,el auténtico autor y estrella de la transición española.El pánico representó una función significativa en el tránsito del Estado de un partido al Estado de varios partidos.La democracia fue rechazada por el pánico de los jefecillos de partidos de izquierda a la libertad política de los que contribuyen a la cosa pública.El actual Estado de partidos tuvo su origen y prosperó contra la democracia,como fruto del predominio cultural del pánico de las clases dominantes a la libre intervención de las clases dominadas en la vida política.

Thulio Moreno

Lobos adultos hambientos (PC) y lechones necios (PSOE) sometidos por sus pasiones, no pueden dar lo que no tienen:
Probidad, lealtad, libertad, respeto, inteligencia, previsión, prudencia, orden y armonía.