La Gran Pitada

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PACO BONO SANZ

 

¿Cómo es posible que un Rey sea humillado por un subalterno del Estado como es Artur Mas y no haga nada al respecto? No lo hizo. Calló y aguantó. Y a eso lo llaman honor y amor por la patria. ¿Cree el Rey que la unidad de España depende de esa carta otorgada que de constitución no tiene nada? ¿Acaso piensa que el himno, la bandera y la Corona están por delante de España? ¿No es España una realidad objetiva de más de quinientos años de antigüedad? ¿Es que alguien proyectó España? ¿Quién pactó su creación? ¿No son los hechos de la historia los que han forjado nuestra Nación? ¿Tenemos derecho a destruir nuestra Nación, nuestro patrimonio histórico, nuestra memoria colectiva, nuestra identidad colectiva? Ni una generación anterior pudo decidir si quería ser española o no, nadie lo ha podido decidir antes. ¿Por qué habría de disfrutar esta generación de tal privilegio?

 

Derecho a decidir… Hablan de derecho a decidir para ocultar con un eufemismo su verdadero deseo, que no es otro que el derecho de autodeterminación. Pero, ¿dónde está escrita esa ley que diga que las regiones de España tienen derecho de autodeterminación? Si fue el propio Carlos Marx quien afirmó que las naciones que ya habían consumado su unidad antes de la Revolución Francesa no tienen derecho de autodeterminación; y nombró a España, a Portugal, a Francia y a Inglaterra. Qué vergüenza de medios periodísticos sufrimos en nuestro país, qué élites más mediocres y corrompidas, incapaces de analizar la realidad de los hechos con lealtad a la verdad, ¡qué atajo de cobardes! Son esclavos de sus prejuicios, están contaminados por el lenguaje político del consenso, de la traición de 1978, de la reforma política del franquismo, de la gran mentira de una democracia inexistente, un régimen cuya constitución es el caballo de Troya del nacionalismo. ¿Cómo es posible que debamos soportar la chulería desafiante de unos nacionalistas que tienen todo en su contra? Como no existe el derecho a decidir, como las naciones no tienen derecho a suicidarse, entonces España sólo puede ser destruida con la guerra. ¿Preferís destruir España que asumir ese riesgo? ¿Acaso sois tan tontos como para pensar que los nacionalistas catalanes y vascos se atreverían a iniciar una guerra contra el resto del Estado y Nación españoles? ¿Hay alguna potencia del mundo que apoye la secesión de Cataluña? No. ¿Gozan los nacionalistas de la fuerza necesaria para emprender una guerra civil contra los catalanes no nacionalistas y ganarla? No. En el hipotético caso de que vencieran en esa primera contienda, ¿hay alguna posibilidad de que Cataluña derrote al resto de España en una guerra civil? No, no y no. La independencia es un sueño infantil alimentado por la debilidad de un régimen de partidos corrompido y acomplejado por su origen franquista y por su falsedad.

 

Rajoy y su gobierno (así como los gobiernos anteriores) son los responsables de que el nacionalismo crea que puede conquistar su libertad sin pegar un tiro. Todos los partidos de ámbito nacional, los viejos y los nuevos, embebidos en el horror del concepto subjetivo de Nación, importado por Ortega y Gasset, un frívolo en lo político, inspirador también de la Falange, que consideraba a la Nación como una unidad de destino en lo Universal, son responsables de este intento de asesinato nacional, de lo que sería un acto de genocidio en tanto que supondría la liquidación del espíritu colectivo de toda una Nación como es España. O difundimos la verdad de los hechos, la realidad objetiva que es España, que se trata de un patrimonio que debemos cuidar para que nuestros hijos lo hereden, como nosotros antes lo recibimos de nuestros padres y abuelos, o estamos perdidos. El derecho a decidir esconde un crimen gravísimo que no podemos permitir. Ni este Rey, ni esta Constitución, ni ningún gobernante de este régimen tienen derecho a decidir sobre lo que nadie ha podido decidir antes. Ni siquiera todo el pueblo español junto ostenta ese derecho. Es un deber la conservación y cuidado de nuestra Nación. Defendamos la unidad nacional sin miedo y luchemos por lo realmente posible e inédito en la historia de España: la libertad política y la democracia formal.

 

Lealtad, verdad, libertad. ¡Libertad Constituyente Ya!

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Joaquín Arroyo Toledo

Buenos días,
Gran artículo! como siempre. Al final, como en su artículo, todo en política se reduce a la genial ecuación simple y preciosa descubierta por D. Antonio Gracia Trevijano, Verdad = Libertad, las cuales han de fundamentarse inevitablemente en la Lealtad.
Cada dia que pasa, cada artículo que escribe, cada programa de audio que hace van acreditando cómo crece intelectualmente y gracias a eso nosotros, aunque en mucha menor medida, con usted.
Muchas gracias por su labor

Joaquín Arroyo Toledo

Fe de erratas:
Lamento la errata en el apellido de D. Antonio, obviamente es Garcia y no Gracia, si bien he de decir que no carece de ella.
Saludos

Manuel Muñoz

Aunque al final añadiré una pequeña tesis, lo primero que tengo que decir es que coincido con el diagnóstico que el MCRC hace de la España actual y que, más o menos, es el que sigue: – La democracia exige representatividad y separación de poderes. En España no se cumplen esos requisitos, por lo tanto en España no hay democracia. – España es una oligarquía de partidos. Éstos son órganos del Estado, incrustados dentro de él, del que viven, dependen y se financian. El sistema electoral proporcional es el instrumento eficaz que protege y fomenta esa oligarquía. – Cuando hablamos de democracia, hablamos de reglas de juego ( democracia formal), no de la ilusoria democracia material. – En España es cierto que hay libertades individuales, ancladas en derechos, pero no libertad colectiva, cuya expresión es la libertad constituyente. – Sí a la República, pero no a cualquier República. La Federal y la Parlamentaria, nuestros antecedentes, nos llevaron al desatre porque en su adjetivo y en lo que era España estaba el desastre implícito. El modelo a seguir es la Presidencial, con elecciones distintas y diferenciadas entre parlamentarios y Presidente. Además, por supuesto, sistema electoral uninominal con mayoría absoluta a doble vuelta. – El Sistema ( o Régimen) actual no es sólo la causa de la corrupción, sino su esencia misma. La oligarquía de partidos supone y es a la corrupción lo que el hidrógeno y el oxígeno al agua: una tautología. – España no es un proyecto que haya nacido de la voluntad, sino un dato objetivo, un hecho histórico engendrado y alimentado por matrimonios, alianzas, guerras, accidentes, cementerios, geografía, errores, aciertos, disputas de todo tipo y hasta condiciones climáticas, por no seguir hasta lo remotamente numerable. No existe el pacto voluntario que formó, por ejemplo, el Reino Unido y, por lo tanto, su existencia no es una cuestión decidible porque está al margen de la voluntad, como lo estaría también decidir si Dios existe o no. Perfecto. Ahora, el problema: No hay ningún partido que crea esto último. Tampoco muchos individuos. El concepto orteguiano de nación como un proyecto sugestivo de vida en común está amarrado en el genoma de nuestro pensamiento. Se piensa que el pueblo, en donde reside la soberanía, puede decidir sobre este asunto. Si ahora enlazamos esta forma de pensar con la subida al poder de Podemos, partidario del derecho a decidir, el apoyo de… Leer más »