El Rapto de Europa

0

Pobre princesa, creíase en paz,
Y al acecho, un sutil pretendiente.
Manso se muestra, acude silente,
Oscuro el anhelo en blanco disfraz.

Nacida del amor a lo veraz,
Cuán lejos vaga hoy de su ascendiente.
Merecido castigo al imprudente:
Seréis concubina del dios mendaz.

Con traición y engaño conquistada,
Encinta del apego a la falacia,
Víctima de una bestia sin espada.

Sucumbe con absurda contumacia,
Galopando incansable hacia la nada,
A lomos de la socialdemocracia.

Creative Commons License

Este trabajo de Alejandro Gigirey está protegido bajo licencia Atribución Creative Commons-NonCommercial-NoDerivs 4.0 Internacional Los permisos mas allá del ámbito de esta licencia pueden estar disponibles en https://www.diarioerc.com/aviso-legal/

Dejar una respuesta

Por favor Conecta para comentar
  Suscripción  
Notificar si